viernes, 10 de diciembre de 2010

Testigos

Testigos

Esa cólera secreta que atisba en discreta luz
ese silencio, amigo mutuo de cafés,
ese caminar de musgo y hiedra
esa oreja codiciosa que no filtra amor.

Esos ojos sin párpados estáticos de tu alma
ese absorber sin contener y beber sin hidratar
ese derramamiento en bondad y nobleza
que te hace seguir sola con tu humo
y abundante soledad acompañada.

Esa inspiración de aire que te inunda,
y que en la noche es una exhalación lánguida
de tus libros y tristeza
con la pregunta doliente y permanente
de tu propia carne ofrecida
como pago a tu sacrificio.

Para ya al dolor contigo
aunque el mundo se desconcierte.
Es el mundo tu refugio y tú
su permanente dolor silente.

domingo, 24 de octubre de 2010

Donde duelen los sueños

En donde duelen los sueños
está tu rostro endurecido,
tu palabra innecesaria,
el silencio lastimoso
y la Luna es una moneda
sin valor
en la tierra.

En donde duelen los sueños
se ahoga la aurora
en ríos de guijarros pulidos
por el desgaste de una noche
inquieta,
abrasante,
líquida.

En donde duelen los sueños
solo persiste en la memoria
la angustia mordaz de peces grises.

En donde duelen los sueños
solo habitas tú...
y yo,
creador de mis pesadillas
que nunca llegan a ser sueños
aunque duelan...

lunes, 3 de mayo de 2010

Las horas del insomnio

Las horas del insomnio

En alta mar sin luna
Hora: 00:40 am


Arrimo mi lengua de tabaco y café
a los silencios de la noche;
las últimas luces persisten en mi memoria
y tu sombra ausente me acompaña
para compartir el cobijo del viento.

La brecha de los cuerpos abre el destello
de semillas contenidas,
palomas mudas
que cubren nuestros rostros
impostergables;
inmutables,
navegando en el golpeteo del reloj,
sin flujos de vida,
sin polvos ajenos,
ahogados en el espejo
de las olas derramadas,
violentas, ansiosas
que arriman la soledad
de la noche, eterno testigo
de mutuas soledades.

Sendos inicios de tiempos furtivos;
sedientas manos se aferran a
sin sabores acomodados
en la víspera del ánima
arrojándonos a la suave piel
de un sueño interminable ´
que consume
gota a gota,
las ceras del eterno caminar

Sin silencios,
sin palabras
sabemos que el descanso
es vulgar.

Víspera de profundidad
Hora: 01:22 am


La sangre de mi sombra
dibuja trazos de una vida inmóvil;
no flota, no vuela;
se consuela en su erudita tortura;
cubre sus despojos,
recubre sus ansias
y se convierte al sueño
en estáticas pupilas al vacío.

Te miro y me miro.
El juego de tus sueños
predice un nombre,
quizá un hombre,
quizá un cielo
quizá un celo;
te profeso inmutable y, sin embargo,
bajo la nube de tus párpados
ya me has destinado una bóveda de
líquidas estrellas que nunca
terminan por nutrir los secos ríos de mis manos.

Me humillo a recoger las espigas de mi voz
que ha esparcido el viento en la madrugada.
Y desciendo, con hambre de muerte,
a buscarme entre los rescoldos y cenizas,
mutilo al silencio y el silencio me mutila:
por hoy, soy una soledad imperfecta.

Un silencio, llamado de tierra
Hora: 02:27 am


Lento andar entre senderos de sangre y huesos,
con la piel tatuada, de un estéril inconsciente
me lleva a subirme en la esperanza
y olvidarme de asistir a la metáfora del lugar común,
por algún momento,
por un tiempo inexacto,
consolado en los ecos de una tierra
que, lejanos los días,
abonará mi cuerpo y mi miseria.

Camino con los bolsillos
llenos de la arena errante,
dejando una marca indeleble de pasado,
una hemorragia de culpas, insobornables,
introyectadas, intrínsecas que se agolpan
bajo mi propia mirada agobiada,
astillados ojos, íntimas luces
de petrificadas cuencas que me acercan
a la salvación pulcra, a la suave piel
de la nube que proyecta mi sombra.

Y mi mente no percibe el instante desnudo
del cisne que recuesta la inocencia
en un espejo de agua,
porque la niñez ha sido fugaz y dolorosa;
sin arraigo, con las raíces cortadas
y Beatriz y Virgilio y Petrarca y Bocaccio
como silentes testigos.

Nos ha pertenecido una metáfora
del lugar común,
epitafios de tierra sin nombre
carpe diem,
aquí y ahora,
por solo hoy…
y abandonarse en el lugar común
de la metáfora que nos pertenece.

Ensoñación de un cigarro
Hora: 3:10 am


Es el tiempo consumido en humo,
aroma que inunda y confunde esta bruma
y te acerca lento, pero seguro, a la metáfora
que nos pertenece: el lugar común.

Visión de muerte, creación destructiva
que amarga con su infierno a las
frágiles almas sin arraigo;
lunas espirales, fuegos fatuos de
una hoja roja que anuncia cuando
el llanto se jubila,
se ahoga en vapor.

Y sin embargo, fiel amigo.
Y sin embargo, cliché.
Y sin embargo, soledad compartida
¿o soledades que comparten una soledad?

Tus labios se encienden mientras los míos
reposan su marginación astral
y son ojos que persiguen el misterio;
son manos que tocan los muros blancos
de insidiosa indecisión;
son el perpetuo hipnotismo
de un mecánico movimiento.

Inhalar, exhalar.
Inspirar, expirar.

Pequeñas fugas inhóspitas que
traen consigo, su único sabor
de asombro cuando el pensamiento
es lejano movimiento de pies.

Inhalar, exhalar.
Inspirar, expirar.

Discriminado y descalzo vuelves
a tu camino de desprecio;
eres la realidad de la ceniza.
Yo soy la metáfora.

Repetición de una tristeza recorrida
Hora: 4:56 am

Mi voz es una tersa piel de hojas;
una tela arrancada por el viento de su mástil.
Es un mar reflejado en la luna
donde esconde la botella con mi nombre
en las entrañas oscuras
que evaden al faro.

Mi voz es una lágrima en la ventana
empañada cuando la toca mi respiración.
Es un constante sonido de recuerdos
Acariciados por el verbo,
visuales en la tinta,
escondidos, como ojos de roedor
en el infinito nerviosismo.

Mi voz es una constelación de vocales
y consonantes; la expulsión de un
tatuaje interno que anula la sonrisa.
Mi voz es el lamento de una palpitación
que anuncia sueño.

Ítaca
Hora: 5:55 am


Tu cíclope vientre me ha dado
la certeza de un mar vivo,
arropa mi frágil cuerpo y
se hunde en tus accidentes
de curvas únicas,
en líneas infinitas unidas
a lo largo de tu cabello,
contenidos suspiros que
desgranan al viento;
congelas al tiempo presuroso
del filo suave de tus besos
espuma marina,
vientre ondulante, pulcro abismo.
Eres la imagen lastimosa del placer,
Yo soy el mito.