sábado, 26 de diciembre de 2009

Impotencia

He errado el camino en vano afán por encontrarte
sin complacencias ni delirios, sin la palabra y su sonido.
No he sido el fulgor del firmamento
que acompaña a la Luna
ni el agua que endurece al invernal río

No prodigo a tus labios la sed de la palabra
porque se ausenta el sonido en toda mi distancia;
soy lejano a mis deseos que comparto con aromas
y mis manos errantes se sumen en recuerdo
al mullido tiempo que marca tu gota a gota.

Soy una sobra de carne y la abundancia de ansias.

He vuelto de la tristeza y a transitar en ella
y camino encadenado a esta tierra olorosa
a desesperanza. Huelo el cielo inmóvil y atrapado
en dos silenciosos cristales que buscan al sueño
como la ceniza a su reposo.

Transitas como una ola sin tocar mi arena
sin reposar o detener tu paso tembloroso de irradiación
marina para dejar inconclusa la ilusión
que no cabe en mis manos.

Has sido el tumulto de silencio que se ausenta.

Y yo sigo pegado a mi ventana porque
puede ser que hoy salga la Luna.